Aventuras en nuestro lado kinky


Dile al mesero que les tome una foto. 22:41 ✓✓

En lugar de eso, Mariana buscó entre los archivos de su celular alguna que pudiera mandar. Encontró una en la que estábamos los cuatro frente al Cerro de la Silla; nada tenía que ver con el restaurante de Polanco donde se suponía que estábamos cenando, pero sació, por unos segundos, la curiosidad de su amiga. De cualquier modo, la opción de pedir ayuda al mesero, o para el caso, a cualquier otra persona, ya estaba por completo prescrita. Del otro lado del Whatsapp estaba Tere, una mujer moderadamente atractiva con un trasero extraordinariamente tentador que, además estaba casada con un tipo que a mi mujer le parece guapo.



Habíamos estado hablando sobre ellos durante la cena. Así surgió el proyecto. Le contamos a los padrinos, una pareja de Monterrey que viene a vernos cada tanto,  que Tere es una liberal encerrada en el cuerpo de una esposa decente. Ella era quien, en los desayunos con queso cottage, le confesaba, entre sonrojos a Mariana sus pícaras anécdotas maritales. Le dice, por ejemplo, que llevó a su marido festejar su cumpleaños a un table y ahí acarició los senos de una bailarina. Mariana se ríe y finge escandalizarse con la aparente flexibilidad de su amiga.

Entre un bocado y otro de osobuco, el Padrino decide que sería buena idea reclutarlos. Pero ni sabemos cómo hacerlo ni estamos seguros de querer. Corrección, yo sí quisiera porque las caderas de esa chica me quitan, algunas veces, el sueño. Pero de querer a hacer hay un gran trecho. No nos gusta mezclar nuestras aficiones lúbricas  con la vida civil. Los padrinos, en cambio, no tienen esos pruritos, y les parece que, al menos, deberíamos picar la curiosidad de la amiga. Empezamos a confabular mientras traían la cuenta.

No mames, güey! 21:43 ✓✓
Creo que nuestros amigos nos están tirando la onda 😱  21:43 ✓✓

       Ponerlo en esas palabras reflejaba, de manera demasiado imprecisa, lo que sucedía en la realidad. Para ese momento,  ellos y nosotros estábamos ya desnudos en la alberca privada de uno de esos moteles de lujo que han convertido el sexo casual en una costumbre sibarita. La frase era un anzuelo, un diagnóstico para determinar si sería buena idea invitar, en un futuro no tan lejano, a Tere y Marcos a una de nuestras traviesas travesías. Pero tuvo un efecto aún más grato del esperado. Nos puso a todos en un festivo humor adolescente. Tere pedía explicaciones y nosotros, los encuerados, confabulábamos respuestas posibles. Nos emocionaba la escena que imaginábamos: Ella llama a su marido para delatar a su amiga, juntos empezarían a jugar con la idea y a fantasear con nosotros.

Tirándoles la onda, ¿cómo? wey, de qué hablas? 21:45 ✓✓

La vieja me hace cariñitos en la espalda y como que se me
acerca mucho. Parece como que me quiere besar. 🙈 21:50 ✓✓

😂 😂 😂 Jajajaja. No inventes wey 21:52 ✓✓

Que onda, ya te besó?????? 22:05 ✓✓

JAJAJA No. 22:06 ✓✓
Pero sí está todo muy raro, como que me estoy poniendo nerviosa. 😅 😅 22:06 ✓✓

Raro cómo? 22:07 ✓✓

Ya dime, wey 22:14 ✓✓


Dejamos pasar un buen rato antes de seguir con el chat. No se trataba de construir suspenso en nuestra lectora, sino que el agua estaba rica, la conversación, caliente, y un beso furtivo abrió paso a juegos más intensos entre quienes disfrutábamos las instalaciones de la habitación. Ocurrió, entonces, un primer asalto y hubo que esperar al final. Primero Mariana dejó de gritar, luego la Madrina y, mientras los cuatro recuperábamos el aliento, nos pareció buena idea regresar a los mensajes escritos.

Perdón, 🙈 es que sólo te puedo escribir cuando se distraen 23:09 ✓✓

Raro cómo, wey. Por qué dices que todo está raro? 23:09 ✓✓

Dicen estos güeyes que van a ir a un crucero nudista sólo para parejas 23:10 ✓✓

A huevo, Son Swingers, wey😱  22:07 ✓✓

Yo creo que sí, pero dicen que si los acompañamos a su crucero 22:07  ✓✓

💣 22:09 ✓✓
No mames, wey. En donde están? Están en tu casa?? 22:10 ✓✓

No, venimos a cenar y ahora estamos en los tragos 22:12 ✓✓
Tal vez, ya muchos tragos 22:12 🍷🍷🙈  ✓✓

Había algo de cierto en eso de los tragos. No muchos, pero sí estábamos por ahí de la tercera o cuarta botella de la noche. Todos sobre la cama, y todos pendientes al teléfono de Mariana. Explicarle a Tere el enmarañado de extremidades y pieles, la desnudez, la facilidad, la comodidad de dos parejas que se conocieron hace dos años y que raramente hablan del último estreno del cine o de las mejores ofertas de la Comer, hubiera sido una necedad. Pero, de todas formas no era ese nuestro objetivo.

Están guapos? Él está guapo???? 22:13 ✓✓
Pues sí, los dos 22:14 ✓✓
Mándanos una foto 22:14 ✓✓
😒 ¿MÁNDANOS? 22:15 ✓✓
Sí wey, estoy con el Marcos. Está cagado de la risa 22:16 ✓✓

Nos alegramos. Teníamos ahora a una audiencia de dos, a una pareja que daba claras muestras de interés. Nos imaginábamos lo que se imaginaban y el juego nos excitaba mucho. En cada una de mis manos, el seno de una mujer distinta y Mariana, mientras tanto, usaba la mano que estaba libre del teléfono para masturbar al Padrino.

😡 😡 😡 😡 😡 22:17 ✓✓
Pendeja, ¿Por qué le enseñas? 22:17 ✓✓

Dice que no te encabrones y que mandes la foto 22:17✓✓

JAJAJAJA cínica 22:17 ✓✓

No puedo. Ni modo que les diga que le voy a mandar una foto a mi amiga
Ahora a mi amiga y a su güey  22:20 ✓✓

Se presentaba un problema real. Ni estábamos donde decíamos estar, ni nos encontrábamos presentables.

Una selfie, wey 22:21 ✓✓
Jajaja, ¿para qué la quieres? 22:24 ✓✓

Para ver si les damos permiso de que se los echen 22:24 ✓✓

😳 22:27 ✓✓
JAJAJA. Pinche vieja caliente 22:27 ✓✓

¡La FOTO, Wey!! Ya mándala!!!!!! 22:33 ✓✓

Que no puedo. Pero la neta es que él sí me gusta un chingo 22:34 ✓✓

Algo debía gustarle porque entre mensaje y mensaje le hacía sexo oral. Y la Madrina, poniéndome un preservativo, olvidaba todo sobre el chat que ocurría al mismo tiempo.

no mames, no mames, no mames 22:35 ✓✓  
Pinche Mariana, eres una caliente 22:35 ✓✓

Dile al mesero que les tome una foto 22:41 ✓✓

Dice mi marido que la vieja sí está linda 22:45 ✓✓
Hasta le doy permiso al diego de que se la tire. JAJAJAJA 22:45 ✓✓

Pendeja, si no eres tú la que tiene que dar ese permiso 23:16 ✓✓
DIEGO ES MI MARIDO 23:16 ✓✓
😂 😂 😂 😂 😂 Pero tú también te la vas a tirar 23:22 ✓✓
Y te vas a echar también al wey A poco no? 23:22 ✓✓
Claro que no, tarada 23:50 ✓✓
Pero si quieres te los presento. 23:50 ✓✓

Entre un orgasmo y otro, nos gustaba responder, construir la historia entre todos; pensar en lo que Tere y Marcos estarían haciendo mientras se imaginaban nuestro cándido ligue. Era como ver una película porno imaginaria de creación colectiva, un complemento ideal para extraer lo rutinario de una orgía común.

Va! Pero primero me dices que tal les fue 23:57 ✓✓
Jajaja. Cabrona. 23:58 ✓✓

Ni una palabra de esto a nadie, güey. Que te juro
que te dejo de hablar. Y te mato a ti a tu pinche perro salchicha  24:01 ✓✓
Por tu madre. 24:01 ✓✓

😳 Jajaja. Nel,
Cómo crees. Si yo siempre te cuento todo 24:02 ✓✓

😡 😡 😡 y el Garbanzo no es pinche. 24:08 ✓✓

Ya vamos para la casa. Mañana te cuento en qué acabó este pex
Tengo miedo 😱 😱 😱 😱 24:15 ✓✓

jajajajaja 24:16 ✓✓


Mentira, nos quedamos algunas horas más, y cuando salimos del hotel, estábamos molidos y con ganas de tacos al pastor. Para cuando llegamos a casa y le acondicionamos el cuarto de visitas a los padrinos, estábamos tan cansados que olvidamos todo sobre Tere y sobre Marcos hasta que a las siete de la mañana nos despertó un mensaje lleno de curiosidad. La trampa había tenido éxito, aparentemente. La amiga de Mariana quería saber todo sobre la noche anterior. Todo, hasta los detalles más censurables. Todo, insistía. Esperamos a despertar bien, lo cual tomó, al menos otras cinco horas más. Mariana contestó con una foto de ella y de nuestra visitante abrazadas y en ropa interior. Por obvias razones no se les veía la cara a ninguna, pero la sala de nuestro hogar era inconfundible. Añadió, luego al mensaje que sí. Que había pasado de todo, y que tenía mucho que contarle. Dijo también que estaba feliz.

Después de eso, Tere ya no contestó. Ni preguntó más, ni tomó las llamadas, ni llegó al desayuno con queso cottage de cada 15 días.
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About Diego (siempre con su Mariana)

Diego y Mariana se conocieron hace un suspiro de dos décadas. Se quedaron juntos y aprendieron, a la buena y a la mala, las mil maneras de construir una relación. Pronto se dieron cuenta de que el sexo era el más emocionante laberinto y decidieron navegar sus rincones en pareja. Empezaron a escribir lo que les sucedía, sólo porque parecía lógico. Se sentía divertido y así descubrieron que la participación de los demás ayudaba a que las sensaciones estallaran con mejor algarabía. Les gusta jugar con otros. Les gusta follar con otros y les gusta que otros vengan a visitar su Jardín, lo exploren y se vuelvan, al leerlo, compañeros de aventuras.

Aleatorias del pasado